Destacan la accesibilidad como un beneficio para toda la sociedad

16/07/2014 Nota de prensa / Fundación Universidad Rey Juan Carlos (Fuente: discapnet.es)

“La accesibilidad que pedimos para nuestro colectivo va a mejorar el trabajo y la calidad de vida de todas las personas”. Es la máxima que repite Antonio Tejada, Presidente de la Asociación Española de Emprendedores con Discapacidad– SI PODEMOS, y en la que ha insistido en el curso ‘La accesibilidad universal como garantía de igualdad de oportunidades’, organizado por la Universidad de Verano de la Fundación Universidad Rey Juan Carlos, que se ha desarrollado durante esta semana y que ha contado con el patrocinio de la Fundación ACS.

“Está comprobado que una buena implementación de la accesibilidad en el entorno laboral, además de que a nosotros nos permite poder participar en él, también aumenta la productividad del resto de trabajadores, aunque no tengan discapacidad”, explica Tejada, que sitúa a la accesibilidad y el diseño universal como “el eslabón perdido de la plena integración y normalización de los discapacitados como colectivo dentro de la sociedad”.

Para ilustrarlo, pone como ejemplo el edificio departamental del Campus de Vicálvaro de la Universidad Rey Juan Carlos, donde se desarrolla el curso: “En este edificio, es sorprendente que la rampa de acceso para personas con movilidad reducida es utilizada por gente de la cafetería que trae los carros para el catering, o por los informáticos que bajan con un carro lleno de ordenadores para llevarlos a otro sitio. El diseño universal beneficia a todas las personas, y a los trabajadores les proporciona un trabajo más óptimo”, relata.

La accesibilidad, destacan, es una actitud que afecta a todos los ámbitos y que funciona en cadena, como analiza él mismo: “Estamos en un entorno universitario en el que, si no fuera accesible, difícilmente podríamos formarnos de forma óptima”, dice, para continuar desgranando que “si los polígonos industriales, donde están ubicadas la mayoría de las empresas, no fueran accesibles, no podríamos llegar a ellas; si no lo fuera el transporte que nos lleva al trabajo, tampoco; y si la propia empresa no tiene un entorno laboral accesible y amigable, no podríamos trabajar”.

Tejada explica también que la actitud de las instituciones hacia la accesibilidad “cada vez va a más y es más positiva, pero queda muchísimo por hacer”. “Algunas instituciones tienen muchísimo compromiso y otras, todavía, menos”, dice, aunque para él, el paso clave se dará cuando la Administración entienda que el diseño universal repercute positivamente en la sociedad en su conjunto, y no sólo en un grupo.

La crisis, que llega a todos los rincones, también se ha tratado durante la semana. “En una situación así, los recortes van a lo que creemos superfluo o secundario, pero está claro que la accesibilidad es un asunto de primer orden, para todas las personas y con el que todos nos sentimos identificados”, defiende Tejada, que además recuerda que el diseño universal repercute positivamente, de manera directa, en colectivos tan variados como “los lesionados que usan muletas o escayolas”, “padres con el carrito de bebé”, “gente que va a la compra con el carro”, “personas mayores con andadores o bastón” o “personas con bajo nivel de alfabetización, a los que la accesibilidad ayuda en la descodificación de mensajes”.

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